lunes, 28 de marzo de 2011

La última.

Querido slop.
Me voy. Me voy porque no puedo más.
La noche pasada me puse a llorar mientras hablaba con un amigo tuyo sobre ti y comprendí que no podía caer más bajo.

Llevo media vida queriéndote, y tal vez tarde otra media en olvidarte. Pero no puedo seguir así. No si me quiero lo más mínimo.

En verdad nunca (por lo menos directamente) te preocupaste por mi, jamás me preguntaste como me sentía.

Antes solía bastarme el rol de odiarnos / querernos, pero a la mi-erda, a la mi-erda ese estúpido rol. Ahora solo quiero poder quererte o olvidarte del todo. No hay escala de grises en mi vida, solo quiero blancos o negros.

Tu nunca me has defendido ante nadie, ni si quiera fuiste capaz de decirme algo cuando estaba discutiendo con la sinbar. Y yo siempre te he defendido ante todo el mundo. Y no, que ya esta. Que no quiero esto, que no quiero llorar más. Que me viste llorar y me suplicaste que no lo hiciera, ¿y todas las lagrimas que lloro ahora? ¿Por qué no haces nada?

No haces, ni vas a hacer nada, lo se. Te conozco, se que eres demasiado competitivo para admitir que me quieres, porque se te irá de las manos si le das rienda suelta y por una vez, algo no dependerá de ti, si no de nosotros.

Te acordarás de mi cuando tengas tiempo de pararte a pensar en tu vida, cuando cierres las etapas que tienes abiertas. Pero para entonces, tu lo sabes también como yo, habré intentado con todas mis fuerzas olvidarte.

Ahora que debo empezar de cero uso repelente contra tu memoria y me pellizco para asociar dolor a tu recuerdo.

Ya no invento excusas por las que te fuiste, ni te defiendo con uñas y dientes.

Se que desde que no estás, soy diferente. Ya no me río como antes y a veces hasta se puede leer tristeza en mis ojos.

Últimamente, ya no lloro cada vez que me quedo sola, ni busco un por qué en nosotros.

Se que como un mal sueño, te irás y que cuando vuelvas, yo ya no estaré.

Estoy cambiando, me ha hecho más fuerte.

Ahora creo en los cambios y se que llegará un momento en el que piense en ti y ya no tendré que pellizcarme, ni hacer de tripas corazón. Porque llegará un momento en el que te recordaré pequeño, muy pequeño y sonreiré por saber que hubo un tiempo en el que quise más de lo que mi cuerpo estaba dispuesto.
Solo te pido, no vuelvas. NO vuelvas si no es para quedarte, y se que esto ultimo, nunca lo harás.

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